Los cirujas son gente como uno sin las texturas correctas
Pis y caca : No nos rendimos
Me acuerdo haber leído a Galeano, citando a alguien o en texto propio, diciendo “ Si la mierda fuera de oro, los pobres no tendrían culo”
Pero los pobres tienen, no solo culo, sino también ganas de usarlo para hacer pis y caca en alguna parte, y por ahí lavárselo de vez en cuando. ..
Todo esto, que podría parecer burdo, cruel y de mal gusto no lo es tanto como la realidad que registro, cada día mas acuciante: en la Ciudad de Buenos Aires, si no se dispone de algo de plata, o por lo menos, de ropa “presentable” no se puede ir al baño. Esto ultimo no es un eufemismo que cubre la explicitacion de lo que generalmente uno va a hacer al baño. No, no, lo cierto es que no se permite el acceso al baño a la gente que:
• no consuma algo en el bar en cuestión
• no tenga domicilio fijo o al menos una buena imitación
• no apruebe el rápido pero no por eso menos denigrante chequeo de los empleados de las estaciones de servicio, que antes de conceder la privilegiada llave nos miran de arriba abajo, controlando, no se, tal vez la calidad de nuestras texturas…
• no se haya bañado en forma reciente, según los cánones de Estocolmo, y no los de Paris por supuesto.
• no disponga de otro medio de vida que reunir cartones y misceláneas que la ciudad descarta día a día
• no disponga de edad, lucidez, facilidad y coraje en la palabra, suficientes para insistir en el pedido…
• Hay más categorías. También hay periodistas, asistente sociales, funcionarios, políticos en vía de elecciones, etc. para investigarlas, ya que no paliarlas.
Esto es, que es mucha, mucha la gente que no reúne las condiciones imprescindibles para hacer pis y caca, en otro lugar que no sean las calles de Buenos Aires, que también los albergan. Como ensuciar indescriptiblemente el living de la casa del anfitrión, mas o menos y son por ello criticados, denostados y aun detenidos.
Ayer sin más, al sacar entradas con mis nietos para los espectáculos infantiles en el Teatro San Martín, por ejemplo, nos encontramos con que los baños no estaban habilitados y que los bares próximos, sólo los habilitan a clientes. Éramos 4 y al parecer si reuníamos las condiciones necesarias y suficientes, pero nos informaron que el baño permanecía cerrado para evitar “que se llene de cirujas” ( sic)
Mis nietos modernos no conocían el término y pensaron en insectos, extraterrestres, agentes del mal, galaxias malignas. Les explique que los cirujas son gente como uno sin las texturas correctas. Que la categoría se va ampliando y un buen día nos incluirá, y ya no podremos disfrutar de Pulgarcito, El Caballero Vacilante, los films de Herzog. Ni del baño tampoco.
Y en mi condición de docente jubilable, me pregunto si con la jubilación próxima tal vez no cambien las características de mis ropas, carteras y zapatos, la lucidez que me iba caracterizando, la orientación en el espacio y el tiempo necesarios para volver a casa o encontrar algún rincón propicio y me vea obligada a no tener culo. O a luchar junto a los que no deberían tenerlo.
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