Descubren espacios mínimos y tiempos máximos. Son magos, tragafuegos, malabaristas, prestidigitadores, carteristas, arrebatadores, contorsionistas, niñas pequeñas con propuestas indecorosas, limpiadores de parabrisas espontáneos y casi irreversibles, mendigos, vendedores, payasos en zancos, personas disfrazadas de empanada, canillitas, distribuidores de folletos, promotoras, discapacitados, niñas scout con galletitas importadas, vendedores de loterías comunes o solidarias, perros bailarines adiestrados con gorra entre los dientes...
Construyen y representan sus libretos fugaces antes de que todo se lance de nuevo hacia adelante, rugiendo y olvidándolos, atrás, atrás, mero chasquido rojo semáforo.
Comentarios