El pueblo egipcio que era tradicionalmente alegre, tenía una gran variedad de medios para divertirse y esta es la razón por la que encontramos abundantes indicios de diferentes tipos de juegos: trompos, sonajas, muñecos, cocodrilos con hocico articulado y hachitas de guerra divertían a los niños, mientras que las niñas jugaban con muñecas de trapo o de madera, de las cuales algunas eran muñecas-fetiches, que se suponía las iban a ayudar a tener muchos hijos cuando fueran mayores. También tenían mueblecitos diversos. Niños y niñas practicaban juegos de pelota y muchos juegos de habilidad como la pesca y el tiro al blanco. Se practicaban juegos de equilibrio, salto del burro, carreras y saltos, todos ellos con sus propias reglas.
Los jóvenes y adultos practicaban juegos de salón, como el de la serpiente, cuyo tablero es parecido al del juego de la oca y a pesar de encontrarse restos de tableros e indicios de que era jugado, no ha sido posible conocer las reglas que tenían. Existía también el juego del “perro y el chacal”, parecido al de la zorra y el juego del Senté, antepasado del “tric-trac”, que ya jugaban los griegos y los romanos.
El Senet era el pasatiempo más jugado en todo el país. Menes, el primer gran faraón, ya conocía el juego; los Hicksos al invadir Egipto en el año 1785 a.C., aproximadamente, se cree que conocieron este juego y fue adoptado dentro de sus costumbres practicándolo ampliamente.
Hay indicios asimismo de que el faraón Tut-Anj-Amón era gran aficionado a este juego y como prueba se da el hecho de haber sido encontrados en su tumba cuatro ejemplares elaborados de distintos materiales: ébano, marfil y plata entre otros. Esto indica la predilección de Tut-Anj-Amón por el juego, mientras estaba con vida, aunque también puede implicar su uso en el más allá, Los tableros encontrados en su tumba, en la parte de adelante, tienen treinta cuadros, que es su forma normal y por la parte de abajo tienen otro tablero de sólo veinte cuadros en los que se cree que se jugaba el Tjau “ladrones”. Senet era un juego de mesa muy popular en el Antiguo Egipto y posiblemente puede ser uno de los ascendientes del Backgammon. La popularidad de este juego es evidente debido al gran número de ellos que se han encontrado en tumbas Egipcias, desde las de nobles a las de faraones. Casi cincuenta conjuntos se han descubierto, muchos de ellos en condiciones perfectas de conservación con las piezas y palillos todavía intactos.
Nefertari aparece en una pintura de su tumba (QV 66) jugando al senet, Tutankhamón tenía cuatro senet en su tumba (KV 62) para jugar durante la eternidad, Sennedjem aparece, junto a su esposa Inyferti, jugando al senet en su tumba (TT 1); este juego se consideraba una referencia al sortilegio 17 del Libro de los Muertos, ya que representa el Juicio de Osiris, la victoria del difunto y su entrada en el Duat.
La referencia conocida más antigua a Senet está en una pared pintada en la tumba del faraón Hesy de la Tercera Dinastía (c. 2650 aC), que muestra el juego siendo jugado con siete peones por jugador (en otras pinturas se han encontrado con diez peones por jugador). Estas primeras pinturas muestran Senet jugado entre dos jugadores, pero otras pinturas muestran un único jugador que juega contra un adversario invisible. Desde estas dos diferentes representaciones, es muy posible que Senet comenzara como un juego, pero que después adquirió una calidad mágica, y llegó a ser un ritual.
Singularmente, no se han encontrado nunca ningunas reglas para Senet, escritas sobre un papiro o pintadas sobre la pared de una tumba. Parece ser que el juego puede haber sido tan popular que se enseñó enteramente por referencias de un jugador a otro, porque casi todo el mundo sabía como jugar de alguna manera.
El tablero de Senet se compone de 30 cuadrados en tres filas de diez cuadrados por cada una de las filas:
Los cuadrados se numeran en la primera fila del 1 al 10 de izquierda a derecha, en la segunda fila del 11 al 20 de derecha a izquierda, y en la tercera fila del 21 al 30 de izquierda a derecha. Las piezas, o peones, siguen la trayectoria de los números, de izquierda a derecha en la fila superior, de derecha a izquierda en la fila media, y de izquierda a derecha en la fila inferior (o en algunas versiones, al revés).
Los cuadrados del 26 al 30 tienen símbolos sobre ellos, como el 15, que en algunas variaciones es el punto de partida para las piezas. En algunos tableros, el cuadrado 30 no tiene ningún símbolo, pero se suele pintar en un color diferente.Cada jugador tiene entre 5 y 10 peones, dependiendo de la variante y de la dificultad deseada del juego. El movimiento de los peones se decide por cuatro palillos hemisféricos pintados con una marca sobre un lado y en blanco sobre el otro, o por el lanzamiento de dados.
Seguidamente se muestran dos reconstrucciones de las reglas. Cual está más cerca del original, es imposible de decir, pero ambos conjuntos de reglas son divertidos para jugar, y el jugador tiene la posibilidad de crear sus propias variantes de Senet.
Las reglas de G. Jequier (confirmadas por el egiptólogo Edgar B. Pusch.)
Materiales:
Cuatro bastoncillos hemisféricos (o cuatro monedas); diez peones (5 blancos y 5 negros); tablero con tres filas de diez casillas cada una.
Situar los peones sobre las casillas 1 a 10 (en posición blanco, negro, blanco, ...). El objetivo del juego consiste en desplazar los peones a lo largo de las líneas, situarlos en la 3ª línea -llamada "de salida"- hasta la casilla 30, de donde se las retira del tablero. Para desplazar los peones se lanzan los cuatro bastoncillos hemisféricos (o las monedas).
Se cuenta del siguiente modo:
Un lado plano (cara) = 1
Dos lados planos (caras)= 2
Tres lados planos (caras)= 3
Cuatro lados planos (caras)= 4
Cuatro lados redondos (cruces)= 6
Los jugadores lanzan los bastoncillos (o monedas) por turno, hasta que uno de los dos saca un lado plano. El punto conseguido indica que jugará con los peones negros, y avanza de la casilla 10 a la 11.
Después de la 1ª tirada, el mismo jugador conserva el turno; si tira 1, 4 ó 6, avanza el peón que elija el número de casillas correspondiente; después tira de nuevo. Si saca 2 ó 3, avanza el peón que elija, pero pierde el turno, que pasa al adversario. Los peones pueden saltar por encima de los demás, cualquiera que sea su color.
El segundo jugador juega su primera tirada con el peón de la casilla 9; después puede mover cualquier peón según la tirada obtenida. Se pasa el turno cuando se saca 2 ó 3.
Si un peón cae sobre una casilla ocupada por un peón adversario, éste último es atacado y debe retroceder a la casilla que el atacante ha dejado vacante.
Dos peones del mismo color no pueden ocupar una misma casilla, pero ocupando casillas contiguas se protegen mutuamente contra el ataque de un adversario. Tres peones ocupando casillas contiguas forman un muro, y los peones adversarios no pueden atacarles ni pasar por encima; el muro no impide el paso a los peones del mismo color.
Cada tirada que no permita avanzar debe ser utilizada para retroceder en sentido inverso. Un peón no puede retroceder a otra casilla ocupada por otro peón, cualquiera que sea su color. En caso de imposibilidad de jugar, se pierde el turno.
Si un peón cae en la casilla 27 debe volver a la casilla 1, o a la 1ª vacía, y empezar de nuevo.
Las casillas 26, 28, 29 y 30 son refugios donde los peones no pueden ser atacados.
Cuando un jugador ha avanzado sus peones sobre la última línea, puede comenzar a retirarlos del tablero a medida que llegan, exactamente, a la casilla 30. Si algún peón es atacado y enviado a la 1ª o 2ª líneas, los peones del mismo color deben esperar el regreso de la pieza a la "línea de salida" para continuar saliendo.
El jugador que saca todos sus peones el primero, ha ganado. Si se juega a varias partidas, puede puntuarse de esta forma: 5 puntos por partida ganada; 1 punto por cada peón contrario en la 3ª línea; 2 puntos por peón contrario en la 2ª línea; 3 puntos por peón contrario en la 1ª línea.

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