El juego tiene un antiguo origen, probablemente basado en la creencia de que los movimientos repetidos pueden tener efectos mágicos, y resulta interesante descubrir que en ocasiones la recursion ( un procedimiento o función que se llama a si mismo puede tener en la naturaleza, en el arte, en la matemática y en la programación efectos muy poderosos.
La torre de Hanoi
Representa un clásico desafío al ingenio para intentarlo con material real y con la computadora y descubrir estrategias ganadoras.
Desafío tradicional, más complejo cuanto más piezas es necesario trasladar. Hay varias versiones para computadora. En esta que presentamos puede seleccionarse el nivel de dificultad.
Existen múltiples soluciones, pero en todas se aplica la “recursión” esto es la repetición de una figura de movimiento. Es interesante descubrir la solución más económica ( con menor número de movimientos)
Se trata de pasar TODOS los discos a otro palo, en el mismo orden en el que están.
Reglas:
Los discos se extraen de a uno
No se puede colocar uno grande sobre uno mas pequeño.
El juego tiene un antiguo origen, probablemente basado en la creencia de que los movimientos repetidos pueden tener efectos mágicos, y resulta interesante descubrir que en ocasiones la recursion ( un procedimiento o función que se llama a si mismo puede tener en la naturaleza, en el arte, en la matemática y en la programación efectos muy poderosos.
Resulta interesante descubrir que la naturaleza posee una maravillosa regularidad y que muchas de sus “producciones” tienen como base la recursividad.
Podemos proponer a los chicos descubrir que tienen en común las flores de girasol, la obra de Escher, la música de Bach, las hojas del jacarandá y por supuesto, la resolución del problema de las Torres de Hanoi...
Los maestros podemos descubrir que a partir de simples juegos como este podemos explorar con los chicos entornos muy atractivos y profundizar temas que aparentemente... y solo aparentemente se agotan en un desafío lúdico.

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